Charlie Marlow y la rata gigante de Sumatra. Alberto López Aroca
Desde aquel lejano día, he esperado la ocasión precisa para contar esta curiosa historia. Y me parece que la ocasión ha llegado.
Todo comenzó con Ariel, si, si, con Ariel Albarrán. Aquella noche, en el depa de los Signoret Bouchot mientras rodeados de amigos se bebía y hablaba de libros e historias cienciaficcioneras, terroríficas y fantásticas, de pronto Ariel citó algún dato de la historia:Estudio en Esmeralda... Extrañada le dije: Escarlata, es Estudio en Escarlata... y Ariel: no es Esmeralda, es otro y no lo conoces. No, respondí, ¿de qué va, qué es...? Y Ariel, "todo lindo y siempre amable" respondió cortante y lacónicamente: investiga...
Y la verdad que jamás he necesitado de invitación alguna para ello, de mio, me fascina buscar, investigar, conocer más... y así fue que leí por vez primera el nombre de Alberto López Aroca. Resulta que en efecto, existía un relato llamado Estudio en Esmeralda, contenido en el libro A por Cadaveres de López Aroca. El detalle, que el autor es español y la editorial no me sonaba de nada.
Pregunté en varias librerías sin éxito. Seguí buscando y encontré, esta vez, logre contactar con López Aroca. El resultado de nuestro encuentro virtual fue muy feliz para ambos, de mi parte, no sólo pude acceder al libro A por Cadaveres de López Aroca, sino que conocí una verdadera joya gracias a él: La Sombra de Pan de Sergio J. Monreal (colocar a Sherlok, Watson y Lancelot con trasfondo Cthulhusiano y diabólico), Más detalles del encuentro virtual Mejía-López, si les interesan, el mismo Alberto se los cuenta aca: Pastiches de Sherlock Holmes, La sombra de Pan.
Cabe señalar que tiempo después conocí el libro de La Factoría de Ideas: Sombras sobre Baker Street, que también contiene un Estudio en Esmeralda, de otro querido y entrañable autor, Neil Gaiman. Relato al que estoy segura, es al que hacía referencia Ariel Albarrán.
Durante algún tiempo seguí el blog de Alberto y me abrió los ojos al fascinante mundo de los seguidores de las historias del amado Sherlock Holmes. Tiempo después perdí la huella de Alberto.
... Hasta que, llegaron los tiempos del Facebook. Y entonces, ni siquiera recuerdo bien cómo fue, si yo lo encontré a él, si él me encontró a mí. Una cosa si me parece que tengo clara y que me encanta de nuestro reencuentro y es que el catalizador fue José Luis Zárate. No había seis puntos de distancia entre nosotros, tan sólo el entrañable Patito Zárate.
Y entonces... por vez primera en mi vida escuché sobre los crowdfunding, que, en resumen, se trata de hacer una coperacha para financiar algo... en este caso, tras cooperar uno obtendría una maravillosa historia escrita por Alberto y según sea el monto aportado, alguna recompensa especial. Entonces la meta de López Aroca era la edición de su obra: Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra.
La meta se logró, el libro ha sido publicado, lo tengo y he terminado su lectura. Ha sido toda una experiencia leer esta historia... Hoy sólo sé que López Aroca es adictivo.
¿Recuerdan La Historia interminable de Ende, cuando al final de capítulo decía algo así como: esta es una historia que será contada en otro lugar? Vale, que yo siempre he soñado con encontrar ese lugar donde esas historias se encuentran. ¿Y saben? Les diré una verdad: Alberto López Aroca tiene una llave que lleva a ese lugar.
¿Charlie Marlow? ¿Les suena? Y sí, el mismo, el protagonista de El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad. Charlie reaparece en esta historia llena y desbordante de aventuras, donde hacen su aparición personajes y referencias entrañables, es como estar leyendo una trivia. Al inicio se leen dos recortes de periódico donde se da cuenta de la desaparición de dos ingleses en Suiza, concrétamente en Reichenbach: un profesor de matemáticas y un colaborador de Scotland Yard, imposible encontrar los cuerpos (¿les suena?)... y luego estamos en Inglaterra, en el Billiards Club de Londrés... y claro, el entrañable Joseph Jorkens siempre está dispuesto a contar una buena historia (Lord Dunsany) y así seguimos a un Marlow en sus aventuras como agente del Club Diógenes, acompañado de un misterioso ¿noruego? que parece saberlo todo, alto, delgado, extraño y que fuma un tabaco espantoso... El misterio del Mary Celeste es revelado de manera escalofríante, y comienza la búsqueda del Matilda Briggs ("Matilda Briggs no es el nombre de una mujer joven, Watson, Es un barco que está relacionado con la rata gigante de Sumatra, un caso para el que el mundo aún no está preparado". Sherlock Holmes en La Aventura del vampiro de Sussex) las cuales lo llevan a desembarcar en una isla perdida en medio de un banco de niebla con una calavera esculpida en piedra, donde los nativos viven protegidos por unos muros gigantescos (¿les suena?)... El Peligro acecha de manera latente en la figura de una gigantesca rata capturada en Sumatra... Y son tan solo algunos elementos. Y si el libro es una delicia, pues el índice onomástico y toponímico se goza en serio, vamos, que hasta podrían encontrar la respuesta al misterio del vuelo 815 de Oceanic Airlines.
Es un libro que recomiendo desesperadamente que lean, reirán, gozarán, se apasionarán, se emocionarán, a mí se me salieron las lagrimas con cosas que uno podría pensar tan tontas, pero que resultan tan entrañables, como que "el falso noruego" citara a Tesla, o que Charlie hubiera estado presente durante desastres naturales terribles, particularmente, en el ojo de un tornado, en una casita de madera, ¡claro que en Kansas, dónde más!... Y lo mejor... La aventura jamás termina, pues que Alberto López Aroca y sus seguidores nos hemos apuntado un nuevo logro, ya que Los Naufragos de Venus, su nueva historia, concluyó exitosamente su crowdfunding y pronto podremos leerla...
Y Alberto, que es incansable, ya está pensando en el nuevo crowfunding: “El ojo en el laberinto: una ventura de Sherlock Holmes y los mitos de Cthulhu, recogida por el doctor John H. Watson, editada por Robert H. Blake en 1935 y vertida al castellano (“guiño, guiño; codazo, codazo”) por Alberto López Aroca”.
A mí, que le agradezco tanto convidarme como su lectora de sus visitas a ese mundo donde las historias y personajes que amamos convergen, muy humildemente, además de darle las gracias por sus hermosas historias, sólo me queda insistir en que no habrá para mi alma fanática descanso hasta no conocer los escritos apócrifos del doctor Thorndyke, particularmete "El extraño paciente del doctor Seward"....
Por favor, pongan un López Aroca en su vida, no se arrepentirán:
fabulasext@hotmail.com.





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