Brujerías

Martes. 7:00 horas. Con mucho trabajo me levanto, más, mucho más que otros días; es entonces cuando emito una suplica en mi oración matutina... "Alcaudón, mi señor del dolor ¿por qué no terminas conmigo de una vez?" Pero no, eso sería piadoso, y él no es así.
Con gran esfuerzo y trabajo comienzo mi aseo diario antes de ir a trabajar.
7:40 horas, me miro al espejo, me acuerdo de Julio: "Te ves cansada" me dijo ayer, y sí lo estoy, quizá hoy más. Si no tuviera esa entrevista lo haría, si , regresaría a ella, está ahí, tan seductora, tan suave, tan acogedora: "Ven, ven a mí", te escucho susurrar... y no pude dejar de pensar: "si, si, solas, tú y yo, hazme tuya, seamos una..." Basta, cierro mis oidos al canto de sirenas de mi cama que me seduce.
Termino de maquillarme, en vano, esas enoooormes bolsas y esas cada vez más profundas arrugas no se van a ir y mis ojeras, ay mis ojeras... al carajo entonces.
Tomo mi bolsa, mi portafolio, mis notas para el seminario, si, porque hoy, además de todo, tengo seminario.
Salgo de mi habitación y tomo el control remoto, una y otra vez lo dirijo al espejo, aprieto y aprieto el botón de apagado pero no, nada que funciona.... "joder, voy a tener que comprar pilas"... y de nuevo, púchale que púchale al botoncito y nada que pasaba, "me vale, no te quieres apagar, quedate encendido, me vale, me vale, me vale" y salgo, toda decidida a no dejar que mi dolor de cabeza por falta de sueño me haga mal día.
Tomo un yogurcito de arandanos del refri, un yakult, lleno una bolsita ziplock con cuadritos de avena y azucar moscabada, si, esos mismos que Julio, Arturo y Lili pensaban que eran croquetas de perro (¿pero a poco no están re buenos?).
Saco al ToBY; demonios, necesita gasolina...
Voy a la gasolinera, una amable chica efectua el ritual y repite la cantaleta: "¿un aditivo, un limpiador de inyectores, le revisamos los niveles?" (revísaselos al carro, a mí no me revisas los niveles ni tú ni tú !"·$%&/) y entonces, luego de los consecutivos no, no , no, no, no... se dispone a limpiar el parabrisas... giro el espejo retrovisor para ver qué tal se ve mi cara con luz de sol... y entonces me doy cuenta... si, soy un caso perdido, sí, sí, me digo a mí misma... lo hiciste, no intentes ocultarlo, no intentes disimular, lo hiciste, y ahora sabes perfectamente que lo hiciste... tú, si, tú misma, a la que empieza a subírsele el color a las mejillas, anda, déjate de hacerte la mensa, de tratar de justificar que no dormiste bien, de que los últimos días han sido pesados, de qué terminaste el proyecto para entregar, de que han sido demasiadas entrevistas...
Basta, acéptalo, tú, mi querida bruja, hoy por la mañana intentaste apagar el espejo con el control remoto... XD

Es lo malo de los malditos espejos hermanita, por más que una intente eliminar la imagen que reflejan no hay caso, esta sigue apareciendo mostrandonos nuestras miserias.
ResponderBorrar¿O acaso intentabas apagarte a tí misma?
Cómo si no tueviera suficientemente enrredadas las sinapsis me has dejado sumida en reflexiones... pa qué te digo mala si lo sabes ;)
ResponderBorrarLa solución es ponerle a los espejitos una leyenda como a los de los coches.
ResponderBorrar"Objects in the mirror are more beautiful than they appear"