Si estando en la carretera...

La verdad que volver al estudio ha sido toda una experiencia, y la más de las veces grata, aunque ya no duerme, ji ji ji, esta tarea me gustó tanto que no puedo dejar de compartirla con ustedes, además de que habla de dos personajes que forman parte indiscutible de mi imaginario personal.




Durante los años cuarenta surgieron numerosos cortos animados frente al hasta ese momento monopólico Disney: Walter Lantz con el Pájaro Loco, en la MGM Hanna y Barbera con Tom y Jerry, Tex Avery y Chuck Jones con Bugs Bunny para la Warner.


Todos estos cortos de dibujos animados solían consistir en seis minutos de persecuciones enloquecidas con gags acumulativos de aproximadamente un minuto de duración en los que el perseguidor intentaba atrapar al perseguido viéndose continuamente engañado por la mayor astucia de su presunta victima. Los personajes solían verse sometidos a todo tipo de desastres y catástrofes: eran aplastados por grandes pesos, atropellados, machacados e incluso convertidos en láminas o puras líneas geométricas. Los gags se convertían, así, en una sucesión de monstruosidades que, de ocurrirles a seres humanos, hubieran resultado insoportables de contemplar, pero que, aplicados a figuras tan esquemáticas y estilizadas, provocaban la carcajada de los espectadores. La base de estos cortos era siempre el movimiento continuo (Valvassori:2006).


La serie de dibujos animados El coyote y el correcaminos (Wile E. Coyote and the Road Runner) fue creada por el caricaturista Chuck Jones en 1949 para la compañía norteamericana Warner Brothers:


Es la batalla eterna entre necesidad frente a velocidad, gravedad frente acelaración. A lo largo de la carrera de Correcaminos y el Coyote, la fórmula clásica de persecución nunca pierde tensión. Al desafortunado Coyote se le ocurren intrigas cada vez más elaboradas y aparentemente infalibles para atrapar a Correcaminos, que, ajeno al peligro, siempre escapa los lastimosos y meticulosos planes del Coyote. (El coyote y el correcaminos.)


Los personajes


Jones se inspiró en un libro de Mark Twain, titulado Roughin It para crear a estos personajes.


El correcaminos.


Es una adaptación libre de un animal de la vida real: el correcaminos (Geococcyx californianus). Como su nombre lo indica, se dedica a correr por los caminos, de hecho, una de las premisas que Jones y su equipo siguieron para la creación de estas historias era precisamente que el ave nunca abandonará los caminos. Es muy veloz, a diferencia del coyote sí emite sonidos, un característico Bip-bip. Cuando corre sus patas se vuelven invisibles y son sustituidas por un remolino que ilustra su gran velocidad. Es tranquilo, impasible, yo diría que hasta cínico ya que no se conmueve ante los constantes fracasos del coyote y en ocasiones contribuye a caiga por un precipicio asustándolo con un bip-bip. (Norma 1: Correcaminos nunca puede hacer daño al Coyote excepto haciendo "¡Bip! ¡Bip!") Es un personaje más bien desdibujado, no hay elementos que ayuden a una mayor y más profunda identificación con él, pareciera que su único objetivo es desquiciar al Coyote.


Wili E. Coyote


Personaje adaptado de un Coyote. Es el cazador cazado. Nunca logra su objetivo de capturar al correcaminos. Siempre hambriento ha hecho del ave el objeto de su deseo. A través de elucubradas y barrocas trampas, artefactos y artilugios intenta hacerse de él, pero regularmente sus creaciones se vuelven contra él y el correcaminos siempre está un paso adelante. Es víctima de su propia violencia, ya que todo aquello que se vuelve en contra suya es lo que ha buscado infringir al correcaminos. Respecto a la violencia, Pete Burness en una rueda de prensa con Chuck Jones (1963) comentó:


En los dibujos animados americanos, la muerte y la derrota humana no se presentan nunca sin una posterior resurrección y transfiguración. Un personaje de dibujos animados puede verse aplastado y convertido en una lámina por una apisonadora, cortado en trocitos por un picador de carne, reducido a cenizas; pero, en el plano siguiente, aparece otra vez intacto y lleno de vida. Me parece, por tanto, que, lejos de glorificar la destrucción y la muerte, los dibujos animados americanos constituyen una permanente ilustración del tema del renacimiento. (Valvassori:2006)


A lo largo de las caricaturas de estos personajes es común ver al Coyote humillado, más no mortalmente herido. Al contrario del Correcaminos, el Coyote es un personaje más acabado, conocemos su guarida, lo acompañamos al diseño de sus planes, en la construcción de sus aparatejos, somos testigos del esfuerzo y trabajo que empeña en sus creaciones. Sin embargo, siempre fallan: Norma 3: El Coyote podría detenerse en cualquier momento: SI no fuera un fanático. Por supuesto que no puede abandonar: está seguro que el próximo intento tendrá éxito.


Al coyote no le falta ingenio, personalmente opino que si le hacen falta unas clases básicas de matemáticas y física y una calculadora científica, claro entonces no había Internet para que consultara los vientos y cambios de clima que también influyen en los errores que él generalmente comete en sus cálculos. Lo del Coyote es una epopeya, una búsqueda hustoniana: su mundo de nada, de abismos, rutas y máquinas lo deja solo con su perseverancia y su hambre jamás saciada (Valvassori:2006). En el fragmento que nos ocupa, por ejemplo, la cadena de artefactos no funciona por un error de cálculo elemental, él se coloca debajo de donde debe caer el proyectil, de nada sirven los círculos concéntricos blancos que (supongo) pinta en el suelo para marcar el lugar donde debe caer el proyectil.


Es increíble la cantidad de artefactos que puede obtener el coyote en el desierto y si es mucha el hambre ¿por qué no preparar un ratoncito con queso gratinado? Ingredientes disponibles para él pero que prefiere utilizar en su intrincado mecanismo para (no) atrapar al correcaminos. ¿Y de dónde salen todos estos aparatos?


Acme



En esta serie, los productos Acme son prácticamente un personaje. Una fabrica que lo hace TODO, que realiza envíos al desierto y que en muchas ocasiones resultan defectuosos:



El nombre de la compañía fue escogido por su ironía (acme significa el punto más alto del desarrollo o desempeño). La denominación común American Company that Makes Everything o Compañía Americana que Hace de Todo. El origen del nombre puede ser ligado a la compañía Acme que fabrica impresoras ópticas.
Entre los productos de la Corporación Acme se encuentran:



  • Píldoras de terremoto Acme

  • Cometa con cohetes Acme

  • Hoyo portátil Acme

  • Trampa para tigre birmano Acme

  • Patines de propulsión a chorro Acme (Wikipedia)


Finalmente considero que mucho de la personalidad y características de los personajes queda reflejado en la canción de entrada del programa (los subrayados son míos):


Si estando en la carretera

Oyes un bip bip

Ten la seguridad que se trata de mí

Y si intentas seguirme te vas a perder

Pues ni el fiero coyote me puede comer

Correcaminos, eres más veloz que un jet

Tonto coyote
... lo vas a matar de sed

Miles de trampas te ha querido poner

pero en todas ellas ha de fallar

y ni a base de golpes quiere entender

que si sigue con sus tontas trampas se va a matar

Correcaminos... el coyote te va a comer

Tonto coyoteya no sabe ni que hacer

Por los caminos tú lo vas a enloquecer

Y en el desierto lo vas a matar de sed


Qué características de los personajes se desprenden? El Correcaminos hace bip-bip, se mueve por los caminos, es más veloz que un jet y parece destinado a enloquecer al Coyote. Al Coyote se le reconocen cualidades especiales al acotar “pues ni el fiero Coyote me puede comer”, en contraposición, se habla de las “miles de trampas” que el “tonto” Coyote “ha querido poner”, no se dan por validas las anteriores, quizá porque todas han sido un fracaso, como más adelante apunta: “pero en todas ellas ha de fallar”, además como una sentencia de que su objetivo no se verá alcanzado. Así “ni a base de golpes quiere entender” justo lo anterior, el objeto de su deseo siempre estará un paso más adelante... y sentencia: “si sigue con sus tontas trampas se va a matar”.


En lo particular, dentro del segmento a revisar, el papel desarrollado por el Caminos es pasivo, tiene una casi nula acción dentro de la trama, va por el desierto “corriendo caminos” encuentra comida y comienza a comer. El Coyote aparece entonces apuntando con su resorterita, parecería que apunta al Correcaminos y la escena se convierte en totalmente chusca al ser el arma diminuta frente a la presea.
Pero no, descubrimos que es sólo el detonante para la cadena de sucesos que pretenden capturar al ave. Todo el barroco mecanismo que comenzamos a descubrir a partir de ahí muestra un Coyote hábil en el manejo de herramientas, con capacidades extraordinarias para colocar algunas de ellas, por ejemplo, el embudo que desvía la dirección de la bala de cañón y los blancos que desvían la trayectoria de la bala del rifle (¡cómo hizo para subir hasta ahí y colocar ese tamaño de remaches!).


Finalmente, cuando la bala de cañón comienza su caída libre vemos a un tranquilo Correcaminos mirar hacia arriba con absoluta calma,uno podría pensar: ¡muévete!, en un momento hasta parece que no se diera cuenta del “peligro” que corre y hasta podría interpretarse como un comportamiento tonto o estúpido al no reaccionar y se queda ahí tranquilo, mientras el Coyote ríe reprimidamente en espera de su victoria. El final nos demuestra que la tranquilidad del Correcaminos está más que justificada al caer el proyectil justo en el Coyote que ya se preparaba a festejar su victoria y termina sepultado en la tierra bajo el peso de la bala que lo golpea repetidas ocasiones en la cabeza.


Reflexiones.


Las historias de El Coyote y el Correcaminos datan de los años 40 del siglo pasado. Basta una búsqueda en la Red para observar cómo estos personajes forman parte del imaginario colectivo de personas de todas las edades.


No es una caricatura que presente historias trascendentes, de hecho podría considerarse que no hay argumento, son una sucesión de gags cuya historia todos conocemos: El Coyote realizará múltiples esfuerzos apoyado en los más intrincados y rebuscados aparatos para cazar a un pájaro que sólo se dedica a correr por el camino y hacer Bip-bip, y siempre fracasará.


No existen personajes adicionales (únicamente en una caricatura se reúnen con Speedy González y Silvestre para presentar la carrera entre el ratón y el ave y ver quién es el más veloz).


Al ser una caricatura antigua no posee los nuevos adelantos es llanamente una imagen bidimensional en movimiento enfocada a el universo lúdico o de entretenimiento, lo cual no excluye un fondo ideológico ya que presenta estilos de vida y esquemas de interpretación del mundo. No hay comunicación verbal, los diálogos inexistentes. Presenta un bajo nivel de iconicidad (no son representaciones fieles de la realidad).


Dentro de la retórica de la imagen hace uso de:



  • La prosopopeya, ya que dota a los animales de personalidad.

  • La hipérbole: por que exagera la expresión de los personajes (básicamente El Coyote) para producir una fuerte impresión, al realizar un aumento exagerado de algunos elementos para crear un mayor impacto visual.


¿Cómo se determina, mide, evalúa el mensaje que transmite? A través de mi búsqueda en la Red de información para el presente trabajo encontré una gran variedad de usos de los símbolos de El Coyote y El Correcaminos, algunos complementarios, otros opuestos. Alguna ocasión, mi profesora de literatura nos dijo que si tres personas realizaban un análisis de contenido de una imagen mitológica utilizando el mismo diccionario, obtendríamos tres versiones diferentes de la significación de esos símbolos y justo ahí radicaba la riqueza y la importancia de los Mitos.


Así por ejemplo, la historia del Coyote es vista como un ejemplo de tenacidad y esfuerzo para un manager de futbol americano profesional:


"Alguna vez, después de una derrota, nos puso a ver la caricatura del Coyote y el Correcaminos", recuerda el linebacker, Teddy Bruschi. "No entendíamos el porqué, hasta que al final nos dijo que todos los planes del Coyote para vencer al Correcaminos eran magníficos. Que tenía la dinamita y las trampas, pero no ejecutaba. La dinamita le explotaba en las manos y el Correcaminos se le escapaba. Que teníamos que aprender a ejecutar".


O estas notas encontradas en posts dedicados a la caricatura:


Vive quien dibujaba el correcaminos? Daria lo que fuera por que hiciera un capitulo en que el correcaminos MUEREEEEEE aplastado por todo tipo de objetos pesados. Que felicidad colmaria mi alma por solo esos momentos... No les pasa? =P (sic) Foros arbitrario


(...) me a recordado a la estupidez del collote al intentar cazar al correcaminos
PD. soy fan del correcaminos el collote me parece un perdedor consumado (sic). Foro hispano


A mi me encanta el correcaminos, q no lo cojan nunca!! jajajaja MIK,MIC!!!!! (onomatopeya correcaminos). Foros de cine Babadu.com


La siguiente destaca como los “atributos” del Coyote se ven menospreciados frente a la aparente estupidez del Correcaminos:

(...)la metáfora queda así engarzada, el más listo y voluntarioso caía por el precipicio mientras el Correcaminos quedaba encumbrado por su graciosa imbecilidad. La tragedia convertida en comedia infantil. En este mundo, muchos somos coyotes. Creemos que es la inteligencia, la sensibilidad o el esfuerzo lo que nos recompensará con dulces frutos cuando nuestras simientes broten, y vemos que ese orondo animal de bellota de nuestro jefe, incompetente dónde los haya, se come esos frutos. Meloncorp.com


Una de las maravillas que nos ofrecen las historias que pertenecen a todos, como lo es ya la del Correcaminos, es la posibilidad de refabularla, de dotarla de nuevos significados y atributos, así, encontré algunas historias realmente hermosas en torno al avechucho y el coyote:


Lo que los dibujantes no mostrarían jamás es cómo el Correcaminos pide disculpas a su amigo, el coyote, y a lo que queda del piano. Y el coyote le dice: “no vuelvas a hacerlo, o acabarás matándome a mí” (y el coyote, cuya mala suerte y su cabeza dura le han hecho inmortal, sí es mortal; sufre en su cuerpo toda la suerte del Correcaminos). Contaré la historia del coyote y el Correcaminos. Se conocieron cuando uno era un coyotito al que le encantaban los petardos, y el otro un plumífero medio-huevo, que decidió echarse a correr. El coyote preparaba una broma con dinamita, en una carretera del desierto, y soñaba que alguien caía preso de su broma, cuando un ave se detuvo junto a su artefacto, y le dijo: “Beep, beep”; lo que solo podía significar: “Soy un ave de pies inquietos, pero tu astucia me ha hecho detenerme”.Trampas Acme.


Una más:


Fue cuando se conocieron. El Coyote había pasado de la posición de galán a la de actor maduro, sin alcanzar el éxito. Era buen amigo de los directivos del Estudio que le proporcionaban papeles muy por encima de sus posibilidades y él correspondía a tales amabilidades adulando sin descanso. Cuando vio el trabajo del Correcaminos urdió la estrategia: ganar su confianza, fingirse su benefactor y convencerlo de que Norteamerica no soporta a los perdedores.
Juntos idearon al perseguidor y al perseguido, reservándose el Coyote la parte que intuía más importante. Aceptada la propuesta, el Correcaminos se vio en la obligación de planear las acrobacias que el Coyote realizaba. El verdadero artista quedó restringido a fantasmagóricas apariciones sin caracter, al odiado beep beep, mientras para el Coyote preparaba una variedad de boom, crash, plash y pumm. El contrato también era injusto: el Coyote, con la disculpa de su mayor renombre y experiencia, cobró por siempre un cuarenta por ciento más que el Correcaminos, una fortuna cuando la serie ganó popularidad.( Lo que la WB nunca le dijo al Coyote.)


Y en la teoría del arte, pues sí, entre el disimulo y el simulacro la metáfora del Coyote y el Correcaminos son recursos para explicar conceptos:


El coyote choca con la entrada al túnel que él mismo dibujó y por la que un instante antes pasó el correcaminos. Porque aunque trate de ignorarlo, lo sabe todo el tiempo: cumple la hazaña de construir el simulacro que evitará (encandilado por el trompe l’oeil) el correcaminos y en el que él no podrá sumirse. El fracaso del coyote es su éxito. Por dos razones opuestas: Por un lado el hecho de que el correcaminos atraviese el túnel muestra el éxito del simulacro: la invención del coyote se sitúa en el mismo nivel de "realidad" que el resto de los componentes del mundo del correcaminos. Por el otro aparece en tanto simulacro ante el choque del coyote. Estas razones opuestas convergen en este lugar: el coyote posee el saber de la representación y por lo tanto sabe que no puede atravesar esa entrada, aunque pretenda olvidarlo. Cada olvido provoca el choque que recuerda. Allí reside el éxito del coyote: el simulacro se muestra en su verdad de simulacro y suspende, por lo tanto, la posibilidad misma de la "verdad" fuera de la representación. Pone en suspenso el mundo del correcaminos, lo cuestiona y lo desarticula. No casualmente el correcaminos está restringido a una única actividad, un correr ciego a través de los "objetos" que interpone el coyote.
El correcaminos pertenece a la historia de la metafísica. El coyote también; pero lo sabe. El arte del Coyote.


El Coyote y el Correcaminos, personajes que, como he dicho antes, están ya presentes como referentes de nuestra cultura. Algunos prefieren al Coyote y sentimentalmente se sienten ligados a él por ser la “víctima”, la representación de que la inteligencia, el esfuerzo, la tenacidad y la constancia no dejan nada bueno porque al final siempre falla, frente a un suertudo y tonto pájaro que no hace mas que correr y decir bip-bip.


Algunos otros se identifican con el Correcaminos, ave simpática y alegre que no hace daño a nadie, “víctima” de los malévolos deseos del hambriento Coyote, pero como el bien siempre gana, sale adelante victoriosa.


Otros más verán en el Coyote a un perfecto tonto que se rodea de gadgets que ni siquiera sabe utilizar y le fallan los más elementales conocimientos de física, matemáticas o simple y sencillo sentido común.


Los mensajes emitidos a través de los medios de comunicación deben analizarse de manera conjunta, ellos solos por sí mismos no determinan la forma en que el receptor procesará el mensaje, intervienen diversos factores externos e internos: economía, política, situación económica, sentimientos, sensaciones, anhelos y aspiraciones, fracasos y frustraciones y un largo etcétera que hace variar los posibles efectos que un mensaje pueda tener o no en nuestra persona.


Más aún, un ejercicio muy interesante pudo haber sido un seguimiento de cómo se ha percibido la caricatura desde la primera vez en que se emitió y cómo se percibe ahora, cuáles han sido los cambios que se han efectuado y relacionado con la forma en que ha variado la forma de vivir en los pasados 57 años.


Comentarios

  1. Anónimo08:34

    Desde luego, era una de mis series preferidas de la infancia. Como dice alguno por ahí si el coyote se gastara la pasta de los inventos Acme en irse a comer pasaría bastantes menos penalidades.

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  2. Anónimo11:17

    Soberbio Bruja, tu analisis de estas figuras animadas ha sido excelente, ademas de que me has hecho recordar las horas en que me pasaba viendo las caricaturas, esperanzado en que esta fuera la ocasion en que por fin el Coyote pudiera almorzarce al insoportable Correcaminos, pero nunca paso =___(

    Junto con Silvestre y Lucas, el Coyote forman la trinidad animal de la Warner (Elmer E. Food es cosa aparte), todos tenaces y esforzados, pero destinados a nunca triunfar.

    Paco

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  3. A mí francamente el coyote me parece un bruto consumado, aún cuando uno de los profesores de la clase insistía en que era sumamente inteligente, a mí el coyote simpre me pareció un perdedor de pacotilla, se merece todo lo que le pasaba por soquete... y es curioso Paco, pero si por algo me gustan los dibujos de WB sobre los de disney es precisamente porque los roles no están tan definidos entre buenos y malos. A veces gana bugs, a veces lucas, a veces ninguno... y esos memorables trasvestismos de Bugs (mi favorito sobre cualquiera) son francamente deliciosos.

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  4. Anónimo05:19

    Curiosamente un rato después de leer este concienzudo análisis sobre arquetipos y fijaciones, me encuentro una historia que si bien dista de ser real, es un buen hoax relacionado con el personaje del coyote.

    http://www.snopes.com/autos/dream/jato.asp

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  5. Yo también siempre he preferido el universo de WB sobre el de Walt (Cabeza de Bonice) Disney. Estoy de acuerdo contigo respecto a que los roles bien/mal no son tan determinantes en las caricaturas de Bugs y compañia. Creo que es por esa ambivalencia que los personajes de la Warner nos agradaron tanto y nos identificamos mas con ellos... con su tenue pero obvia maliciosidad... sino, que levante la mano quien nunca en su vida haya realizado una broma malévola o al menos medianamente maliciosa... daba gusto ver en la pantalla personajes que no eran buenos y tetos hasta la estupidez, sino que manejaban la maldad de una manera sutil y (¿por qué no decirlo?) encantadora.

    Tararata, tararata, ¡Que diversión!

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